| Sección de motilidad ocular, oftalmología pediátrica y neurooftalmología. | La sección de motilidad ocular se encarga de todos las alteraciones relacionadas con el Estrabismo, tanto en niños como en adultos. Definimos el Estrabismo como la pérdida del paralelismo de los ejes oculares. Puede ocurrir desde el nacimiento, en la infancia o bien en la edad adulta. En este último caso suele cursar con visión doble (diplopia). En nuestro departamento llevamos a cabo el diagnóstico y tratamiento de todas las formas de estrabismo, desde las más sencillas, como los estrabismos convergentes acomodativos, hasta las más complejas, como pueden ser los nistagmus. |
| Disponemos para ello de todos los medios diagnósticos y terapéuticos, como estudio con prismas, test de visión binocular, Pantalla de Lancaster, Sinoptóforo, así como Electrooculograma cinético que permite un estudio más específico de ciertos movimientos oculares que puede ser de utilidad en alteraciones más complejas como nistagmus o parálisis. |
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Las formas de tratamiento variarán según cada forma de estrabismo y según cada paciente. Lo primero a realizar es una graduación correcta con cicloplejia (pupila dilatada) ya que hay numerosos estrabismos relacionados con hipermetropías elevadas y que se corrigen con gafas y por tanto no precisan de ningún otro tratamiento. Son los llamados estrabismos acomodativos. Los otros dos procedimientos principales de tratamiento para el estrabismo serán la toxina botulínica y la cirugía. En general podemos decir que la toxina botulínica será el procedimiento de elección en niños, sobre todo por debajo de los 4 años, y en adultos con parálisis del III, IV o VI nervios craneales (estrabismos paralíticos). El tratamiento quirúrgico se realizará en niños mayores y adultos, también cuando la desviación es muy marcada, cuando hay una desviación horizontal y vertical asociadas y en aquellos casos en que el tratamiento con toxina botulínica no ha sido efectivo. Con ambas técnicas los resultados son similares si las usamos seleccionando bien los casos, siendo el porcentaje de buenos resultados de un 75% aproximadamente. Otros casos precisarán de tratamiento mediante ejercicios de ortóptica que serán realizados por nuestro equipo de optometristas siempre bajo la supervisión del oftalmólogo. Un problema fundamental en la oftalmología pediátrica, íntimamente relacionado con el estrabismo, es la ambliopía, conocida por todos como ojo vago. La ambliopía es una disminución de visión sin que el ojo presente una alteración que lo justifique. Las dos causas más importantes son el estrabismo y la anisometropía (diferencia importante de dioptrías entre ambos ojos). La característica fundamental de esta alteración es que su tratamiento sólo es efectivo durante la etapa llamada de plasticidad sensorial, es decir, hasta los 6-7 años de vida. Por encima de esta edad, si el defecto no se ha tratado o el cumplimiento del tratamiento no ha sido bueno, tendremos una disminución de visión en uno de los ojos que posteriormente no podrá ser solucionado con ningún tratamiento y perdurará toda la vida. Por tanto, la prevención y el diagnóstico precoz son fundamentales en esta alteración, de forma que todos los niños deberían hacer revisiones con el oftalmólogo, la primera a los 3.5-4 años y la segunda a los 5.5-6. Si hay antecedentes familiares de enfermedades oculares las revisiones deberían ser antes. Posteriormente y si el niño no presenta ningún síntoma recomendamos revisiones cada 2 años al menos durante la etapa escolar. El tratamiento fundamental es la oclusión con parches sobre el ojo sano para estimular la visión del ojo malo. Las oclusiones deberán hacerse en general todo el día y el número de días que tapamos de forma continuada el ojo sano va a depender principalmente de la edad del niño y del déficit de visión que presente. La oftalmología pediátrica abarca otras muchas patologías, desde una simple graduación a un niño, hasta patologías graves y complejas que trataremos en coordinación con otras secciones de nuestro Instituto, como son la Retinopatía del Prematuro o el Glaucoma Congénito. |
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La Neurooftalmología se ocupa principalmente de las alteraciones del Nervio Optico, así como de enfermedades que pueden afectar a la vía nerviosa que lleva la información desde el ojo hasta el cerebro en cualquiera de sus partes. También entran dentro de este campo enfermedades neurológicas que puedan tener repercusión ocular. Esta subespecialidad requiere a menudo el uso de técnicas de imagen (TAC o Resonancia magnética) y la coordinación con el neurólogo. |
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PRUEBAS ELECTROFISIOLOGICAS En nuestro Instituto disponemos de la tecnología más avanzada para realizar Electrorretinograma (ERG), Electrooculograma (EOG) y Potenciales Evocados Visuales (PEV), así como del ya mencionado electrooculograma cinético para estudio de los movimientos oculares. El ERG y EOG se utilizan para el diagnóstico de ciertos tipos de enfermedades retinianas, sobre todo de carácter congénito hereditario, como la retinosis pigmentaria, la distrofia de conos, la ceguera nocturna estacionaria, etc. Quizás enfermedades no muy frecuentes pero importante su diagnóstico de certeza por el carácter hereditario mencionado. Los PEV los usaremos principalmente para diagnóstico de enfermedades del Nervio Optico, como la neuritis óptica isquémica, así como problemas neurológicos que puedan afectar a la conducción de la vía óptica, como las enfermedades desmielinizantes, tumores, traumatismos etc.
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