Cirugía refractiva.
Su propósito es disminuir y en algunos casos evitar por completo la dependencia que el paciente tiene de sus gafas o lentes de contacto. Para ello intenta corregir todos los errores de refracción posibles, ya sean únicos o asociados, en cada persona:

  • Miopía: el principal problema es la visión de lejos y se debe generalmente a un aumento en la longitud axial del globo respecto a la normalidad; la imagen se formaría anterior a la retina y por tanto desenfocada.
  • Hipermetropía: se trata del defecto contrario, con un eje anteroposterior del globo demasiado corto y una imagen formada por detrás de la retina. En grados elevados puede afectar tanto a la visión de lejos como a la de cerca.
  • Astigmatismo: generalmente se debe a una falta de esfericidad corneal, existiendo en su superficie anterior diferente curvatura en sus meridianos. Causa una deformación de las imágenes tanto de cerca como de lejos.

En la actualidad la mayor parte de las cirugías refractivas se realizan con Láser Excimer. Este láser realiza sin efecto térmico una modificación de la superficie corneal, remodelando la misma dependiendo del defecto a corregir.
Mediante Láser Excimer pueden corregirse miopías inferiores a -14 D, astigmatismos de hasta -4.5 D e hiperemetropías inferiores a + 6.5 D. Para ello existen dos técnicas:

  • 1) PRK o queratectomía fotorrefractiva: consisten en aplicar el láser justo debajo del epitelio corneal que es retirado previamente. Al quedar una erosión corneal, es preciso dejar ocluido el ojo hasta su completa epitelización ( alrededor de 3 días) y suele causar molestias. Requiere tratamiento durante unos dos o tres meses con corticoides tópicos.

  • 2) LASIK: previo tallado de un lentículo de espesor parcial en la córnea con un microqueratomo automático, se aplica el láser de idéntica manera en el espesor del estroma corneal. Posteriormente se recoloca el lentículo sobre el lecho corneal y de esta forma, al no quedar herida abierta, el paciente puede marcharse destapado y con mínimas molestias. La cicatrización también es más rápida y con menor duración del tratamiento postoperatorio. Al incorporar un corte previo en la córnea, es una cirugía más compleja y con mayor posibilidad de complicaciones. Sin embargo su realización es obligatoria en miopías medias y altas y cada vez es más utilizada en el resto de los defectos por su comodidad.

Los posibles efectos secundarios son idénticos en ambas técnicas, siendo los más frecuentes las fluctuaciones de la agudeza visual, el defecto para el enfoque cercano, la visión de halos alrededor de las luces, deslumbramiento. Todos ellos son transitorios.

La estabilización de la graduación no se consigue hasta 1 a 3 meses tras la intervención.

En ocasiones el defecto residual requiere realizar una segunda intervención aunque generalmente suele ser de poca entidad requiriendo en todo caso una gafa de apoyo para esfuerzos visuales.

CIRUGIA PALPEBRAL

Realizamos intervenciones para corregir malposiciones palpebrales congénitas o adquiridas: ptosis, entropion, ectropion, parálisis facial, etc.

También llevamos a cabo cirugía plástica cosmética de párpados superiores e inferiores, así como extirpación de procesos tumorales e inflamatorios de los párpados.

VIA LAGRIMAL

La obstrucción de la vía lagrimal ocasiona lagrimeo persistente y conjuntivitis de repetición. Puede ser:

  • Congénita : se resuelve mediante sondajes o intubaciones
  • Adquirida: se recanaliza el conducto nasolagrimal ya sea vía externa o endonasal. También pueden introducirse prótesis endonasales para dilatarlo.

La deficiencia de secreción lagrimal deriva en sequedad ocular, dolor, sensación de cuerpo extraño y úlceras corneales. El tratamiento es paliativo mediante sustitutivos de lágrima, pero en algunos casos puede recurrirse a taponar los puntos lagrimales y conseguir así aumentar el tiempo de permanencia de la lágrima.